Sitio Oficial del Festival de Literatura de Copenhague 2016

Martha Canfield

Martha Canfield

Uruguay, (Montevideo, 1949). Enseña Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Florencia, donde reside desde 1977. Ha publicado ensayos sobre Quiroga, Borges, Cortázar, Mutis, García Márquez. Ha traducido a Benedetti, Eielson, Vargas Llosa. Es autora de cuatro poemarios en italiano y seis en español. En 2006 fundó en Florencia el Centro Studi Jorge Eielson, dedicado a la cultura latinoamericana. En junio 2015 recibió en México el Premio Iberoamericano Ramón López Velarde.

Aldea global y jóvenes andróginos: breve panorama de la poesía actual en el mundo.

La ponencia se propone establecer las características de la poesía actual, y más en particular la poesía de las voces masculinas, que han cambiado radicalmente respecto a la tradición: el hombre heterosexual ha desarrollado su parte femenina y ha ampliado su horizonte de modo que la “patria” no se limita más a las fronteras del país natal sino que se extiende de manera universal, “global”.

Otra diferencia fundamental entre la poesía del siglo XXI y la del siglo XX tiene que ver con las ideologías políticas, las esperanzas frustradas del siglo pasado y la situación mundial actual. Si en el siglo pasado se creía en el concepto de revolución, de justicia universal y de reivindicación de los derechos de los desheredados, hoy día el panorama es confuso y el clima internacional tenso y dominado por fuerzas contrarias. No cabe duda que de América Latina llegan señales positivas: juicios y condenas de ex-dictadores y de algunos de sus cómplices, por un lado; por otro, la toma de poder por parte de opositores y víctimas de los regímenes pasados, como ha ocurrido recientemente en Chile, en Uruguay, en Bolivia. Al mismo tiempo la situación en Europa y en Oriente sigue siendo dramática.

La diferencia con lo que ocurría antes está en la abolición cada vez más difundida de las fronteras. Hoy día el terrorismo y la lucha al terrorismo se dan por todas partes, y la literatura que lo atestigua ha adquirido, también en este sentido, un rostro «global». El dolor por la violencia sufrida en las respectivas patrias está presente tanto en la poesía del israelí Rami Saari, como en la del libanés Samer Darwich: si el muro es la metáfora fundadora de la poesía del último, la muerte del joven amigo impregna de dolor la poesía del primero; y ambos levantan la mirada por encima de sus propios límites y sus mundos se nutren y se enriquecen con el contacto de tantos otros mundos.

La globalización tiene entonces un lado fascinante y si se quiere positivo: el poeta del tercer milenio, como un buen porcentaje de la población activa del planeta, viaja, lee en muchas lenguas, conoce y establece relaciones mucho más fácilmente que antes, con personas de otras naciones y de costumbres bien distintas. De este modo, el horizonte personal se amplía, el amor y la amistad se vuelven posibles más allá de las fronteras y de las creencias, los prejuicios se ponen en discusión por el contacto con la diversidad. La pertenencia a la «aldea global», no viene a despersonalizar sino a ser fuente de una nueva perspectiva y un nuevo lenguaje poético.

 

Fotografía©Lorenzo Hernández